| 1 cuota de $41.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.000 |
| 2 cuotas de $25.362,60 | Total $50.725,20 | |
| 3 cuotas de $17.651,86 | Total $52.955,60 | |
| 6 cuotas de $10.234,96 | Total $61.409,80 |
| 3 cuotas de $19.172,96 | Total $57.518,90 | |
| 6 cuotas de $11.999,33 | Total $71.996 |
| 3 cuotas de $20.090 | Total $60.270 | |
| 6 cuotas de $12.928,66 | Total $77.572 |
| 1 cuota de $41.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.000 |
| 3 cuotas de $13.666,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.000 |
| 6 cuotas de $6.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $41.000 |
| 3 cuotas de $14.913,06 | Total $44.739,20 | |
| 6 cuotas de $8.111,16 | Total $48.667 |
| 3 cuotas de $15.070,23 | Total $45.210,70 | |
| 6 cuotas de $8.267,65 | Total $49.605,90 | |
| 9 cuotas de $7.361,32 | Total $66.251,90 | |
| 12 cuotas de $6.324,93 | Total $75.899,20 |
| 3 cuotas de $15.931,23 | Total $47.793,70 | |
| 6 cuotas de $8.908,61 | Total $53.451,70 |
| 9 cuotas de $6.796,43 | Total $61.167,90 | |
| 12 cuotas de $5.745,80 | Total $68.949,70 |
Jean-Luc Godard
Introducción a una verdadera historia del cine
Cuenco de Plata
Páginas: 351
Peso: 0.421 kgs.
Alto: 23.0 cm.
Ancho: 16.0 cm.
ISBN: 978-631-6743-01-5
En el otoño de 1978 Serge Losique, director del Conservatorio de Arte Cinematográfico de Montreal, que el año anterior había hospedado a Henri Langlois, me propuso proseguir el trabajo iniciado. En vez de dar cursos como se hace hoy en todas las universidades del mundo, le propuse a Losique tomar en consideración, como si se tratase de un negocio, la coproducción del guión de una eventual serie de films titulada Introducción a una verdadera historia del cine y de la televisión, verdadera porque estaría hecha de imágenes y sonidos y no de textos, aunque hubiese ilustraciones. Un proyecto del que ya habíamos hablado Langlois y yo. De ese modo el guión fue dividido en capítulos o viajes (diez). A cada viaje agregaba un poco de mi propia historia, me sumergía en ella, al ritmo de dos films cada fin de mes, pero el agua de baño a menudo me revelaba algo distinto de cuanto registraba mi memoria, y esto derivaba del hecho de que a la mañana se proyectaban fragmentos de films que formaban parte de la historia del cine, y que en aquel momento tenían alguna relación con lo que estaba haciendo. Comentaba todo en directo, delante de tres o cuatro canadienses perdidos como yo en esta historia del cine. Jean-Luc Godard
