| 1 cuota de $35.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $35.000 |
| 2 cuotas de $21.651 | Total $43.302 | |
| 3 cuotas de $15.068,66 | Total $45.206 | |
| 6 cuotas de $8.737,16 | Total $52.423 |
| 3 cuotas de $16.367,16 | Total $49.101,50 | |
| 6 cuotas de $10.243,33 | Total $61.460 |
| 3 cuotas de $17.150 | Total $51.450 | |
| 6 cuotas de $11.036,66 | Total $66.220 |
| 1 cuota de $35.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $35.000 |
| 2 cuotas de $18.866,75 | Total $37.733,50 | |
| 3 cuotas de $12.744,66 | Total $38.234 | |
| 6 cuotas de $6.921,25 | Total $41.527,50 | |
| 9 cuotas de $5.379,50 | Total $48.415,50 | |
| 12 cuotas de $4.403 | Total $52.836 |
Luis Carlos Barragán Castro
Gusano, El
Güird
Páginas: 304
Peso: 0.3 kgs.
Alto: 21.0 cm.
Ancho: 14.0 cm.
ISBN: 9786310166285
El 3 de julio de 1997 sucedieron las primeras fusiones, la mayoría dice que fue alrededor de las once de la mañana. Unos minutos antes habían tocado a alguien, dado un apretón de manos o un abrazo fuerte. Unos minutos después, simultáneamente, los operadores de la línea de emergencias de todas las ciudades del mundo se saturaron; recibieron llamadas de sucesos catastróficos en oficinas, colegios, casas y calles. Los centros de noticias comenzaron a transmitir casos en vivo. Personas que intentaban estrecharse la mano descubrían que sus cuerpos ya no obedecían las reglas de siempre. BBC y CNN se apoderaron de la noticia en pocas horas. «Inexplicable». «Un fenómeno mundial». «Absténgase de tocar a otras personas». «Absténgase de tocar animales». Las cámaras mostraban una mano cubierta de largo vello dorado después de acariciar a un golden retriever. El primer caso de una fusión completa documentada de principio a fin fue el del pianista kenyano Aaron Rimbui y Adashé Bulawayo, un expatriado de Zimbabue. Los dos hombres discutieron después de un choque automovilístico. Cuando Rimbui embistió a Bulawayo atravesó su cuerpo y salió por la espalda. Ambos quedaron confundidos, con la ropa hecha jirones, examinándose las manos y tocándose los dientes como si acabaran de sufrir una ortodoncia instantánea. Luego intercambiaron números de teléfono y cada uno siguió su camino.
