| 1 cuota de $34.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $34.000 |
| 2 cuotas de $21.032,40 | Total $42.064,80 | |
| 3 cuotas de $14.638,13 | Total $43.914,40 | |
| 6 cuotas de $8.487,53 | Total $50.925,20 |
| 3 cuotas de $15.899,53 | Total $47.698,60 | |
| 6 cuotas de $9.950,66 | Total $59.704 |
| 3 cuotas de $16.660 | Total $49.980 | |
| 6 cuotas de $10.721,33 | Total $64.328 |
| 1 cuota de $34.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $34.000 |
| 3 cuotas de $12.366,93 | Total $37.100,80 | |
| 6 cuotas de $6.726,33 | Total $40.358 | |
| 9 cuotas de $5.636,06 | Total $50.724,60 | |
| 12 cuotas de $4.764,81 | Total $57.177,80 |
| 3 cuotas de $12.497,26 | Total $37.491,80 | |
| 6 cuotas de $6.856,10 | Total $41.136,60 | |
| 9 cuotas de $6.104,51 | Total $54.940,60 | |
| 12 cuotas de $5.245,06 | Total $62.940,80 |
| 3 cuotas de $13.211,26 | Total $39.633,80 | |
| 6 cuotas de $7.387,63 | Total $44.325,80 |
SEBASTIAN PERASSO
CATAMARCA OCAMPO: MAESTRO DEL RUGBY
Club House - Del Dragón
Páginas: 164
Peso: 0.25 kgs.
Alto: 23.0 cm.
Ancho: 15.0 cm.
ISBN: 9786316923004
Francisco Catamarca Ocampo fue un enamorado del rugby, un docente de vocación y un adelantado a su tiempo. Sus conceptos, ideas y reflexiones, esgrimidas hace más de medio siglo, continúan vigentes con la misma fuerza y vigencia que cuando fueron concebidas. Catamarca fue un personaje único: maestro de la docencia y cultor de su propia filosofía. Creador de la bajadita el empuje coordinado, una idea revolucionaria que le dio al rugby argentino su particular impronta y uno de sus elementos más distintivos. Desde su capacidad y curiosidad sin límites, realizó una contribución extraordinaria a la enseñanza del juego. Pero más allá de la táctica, moldeó una filosofía basada en una cultura de valores donde el respeto, la disciplina y la humildad se alzaron como bandera. Ocampo dejó una marca profunda en el rugby argentino. Desarrolló jugadores pero sobre todo formó ciudadanos preparados para desempeñarse con honestidad y eficacia dentro de su comunidad. Hay personas, como Ocampo, que trascienden. Que dejan una huella, un legado sagrado que todo hombre de rugby tiene el deber de custodiar y multiplicar.
