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Descripción

Kim Dongin
Apenas abrió los ojos
También el caracol

Páginas: 196
Peso: 0.256 kgs.
Alto: 21.0 cm.
Ancho: 14.0 cm.
ISBN: 9786319092882

Kim Dongin nació en Pyongyang en 1900, fundó la primera revista literaria moderna de Corea y pasó su vida defendiendo una idea incómoda: que la literatura no tiene otra obligación que la de mirar. En estos cuentos, escritos bajo la ocupación japonesa, esa mirada se posa sobre una campesina que sostiene sola una parcela mientras su marido dilapida en una noche el esfuerzo de un año. Sigue a una gisaeng que cruza el río Taedong en una noche de fuegos artificiales y a dos hermanos separados por los celos, que se despiden sabiendo que no volverán a verse. Espía a un hombre que, con un won en el bolsillo, duda entre un plato de udon y un burdel. Alcanza también a un prisionero al que los azotes le van a revelar algo peor que el dolor. Se detiene en una mujer a la que le basta una foto comprada en Shanghái por dos monedas para burlar a un vanidoso. Esta es la primera traducción al castellano de la obra de Kim Dongin. «Kim Dongin fue el primero de la nueva generación, una suerte de Oscar Wilde coreano, con levita, clavel en la solapa, bastón y aire trágico. En lo esencial, parece ver al hombre como una criatura encerrada en un conflicto incesante consigo misma y empujada hacia una derrota que a menudo no puede evitar». Kevin ORourke «Los cuentos de Kim Dongin fueron escritos bajo la ocupación japonesa. La ocupación no es su tema, pero sin ella estas historias no existirían. Es el mundo en el que sus personajes viven, trabajan y se destruyen». Miguel Sardegna «Kim Dongin es uno de los fundadores de la literatura coreana moderna. Su obra marcó un punto de inflexión entre el didactismo confuciano tradicional y la concepción de la literatura como arte autónomo». Nicolás Braessas